Cómo cultivar tomates en un invernadero

Es muy importante elegir el tipo de cultivo a realizar bajo invernadero ya que cada uno requiere unas condiciones de temperatura, luz, suelo y riego. Debemos tener claro el objetivo para planificar nuestros cultivos y poder obtener así el máximo provecho del invernadero.

Hoy os detallamos uno de los más fáciles de sembrar, desarrollar y obtener, no podía ser otro que cultivar tomates en un invernadero:

Cultivar Tomates en invernadero

Seguramente el producto más sencillo y más popular para cultivar en invernaderos. De hecho, con las condiciones adecuadas se pueden conseguir hasta dos cosechas anuales.

Las dimensiones del invernadero no importan, se puede dar perfectamente en una superficie pequeña (de 4 a 6 m2).

Variedades de plantas

Hay una gran abundancia de variedades de tomate que se pueden cultivar en invernaderos. Tu primera decisión va dirigida a elegir el tipo de tomate en función de su tamaño, finalidad, productividad, resistencia a enfermedades o sabor.

En España los más demandados son:

  • Tomate redondo.
  • Raf.
  • Cherry.
  • Tomate pera.
  • En rama.
  • Corazón de buey.
  • Kumato.

Cuidados

Te damos algunos consejos sobre las condiciones y actuaciones que debemos realizar para obtener una cosecha sana y con calidad:

Condiciones Climáticas

Se debe controlar la temperatura para que por el día supere los 20ºC, pero sin exceder de los 28ºC. Mientras que por la noche debe mantenerse entre los 15ºC y 18ºC.

La humedad es tu aliado, pero mantenla por debajo del 90% si no quiere que te perjudique. Con una buena ventilación que permita la entrada de aire fresco estarás a salvo de problemas de moho u hongos en las hojas de la planta.

Terreno

Si tu idea es plantarlo en el propio suelo deberás de realizar una preparación previa de este mediante la eliminación de malas hierbas, labranza del terreno y aireación del mismo. Una vez realizado, tendrás que enriquecerlo con algún tipo de abono para obtener la mejor la mejor calidad del producto y optimizar tu cultivo.

Si tu idea es cultivar el tomate en semilleros o macetas puedes saltar directamente al paso de rellenarlas con sustrato universal y asegurarte que tienen un buen drenaje y espacio para germinar (unos 60 cm).

Riego

Figura elemental a la hora de tener en cuenta este tipo de cultivo. Si es posible, el riego por goteo que incida sobra la propia planta es el mejor método, pero esto no quiere decir que sea el único.

Entutorado

El tutorado no es otra cosa que el colgado del tomate. Es una planta que crece en altura y por ello se debe anclar a alguna estructura que le permita este crecimiento sin romperse por el peso del fruto.

Se lleva a cabo en la gran mayoría de los casos con varas o cañas que se introducen al lado de la planta en el momento que tenga uno 30cm de altura y se sujetan a ellas para que prosiga su desarrollo.

Poda

No se debe dejar de lado esta práctica, ya que es una labor con la cual obtendremos grandes beneficios a la hora de producir una mayor cantidad de frutos. Se deben eliminar los Chupones, brotes que salen de las axilas de las hojas.

Recomendación del tipo de invernadero

La mejor estructura o diseño para llevar a cabo este tipo de cultivo viene siendo un invernadero tipo capilla o circular ya que disponen de entrada de aire por ambos extremos lo que mejora la polinización y flujo de aire fresco.

Puedes controlar la temperatura abriendo o cerrando las puertas, gran luminosidad y altura para el desarrollo de la planta.